En casa de Lila & Tom (II): las habitaciones

Casas

Volvemos a la casa de Lila & Tom para conocer 3 habitaciones llenas de personalidad, detalles, y que respiran ese aire de “flea market” del que nos hablaba Kathleen en el primer post.

Kathleen y Jan, las dos personas detrás de Lila & Tom, además de una agencia de comunicación visual creativa, son los papás de Lila de 12 años y Tom, de 9, que fueron quienes dieron nombre a su proyecto.

Kathleen, es mitad belga, mitad holandesa y parte de su infancia la pasó en La Provenza. Por su parte, Jan, es alemán pero se crió en Ibiza.

Si a todo esto le sumamos que han vivido en ciudades como Berlín, Londres, París y Madrid, el resultado es una casa llena de influencias de aquí y allí, y con muchos productos rescatados de rincones y mercadillos, de muchas de estas ciudades.


Lo que más llama la atención de la habitación de Lila, además de la increíble luz, son esas letras gigantes antiguas que rezan “Chaussures” (zapatos) y que presiden la pared principal.

La habitación es muy sencilla, delicada, todo con muebles a los que han dado una segunda vida, como la mesilla, el escritorio, la casita de muñecas, el armario…

Se caracteriza por estar decorada en tonos suaves y tiene un cierto aire romántico gracias a las colchas de flores, los cojines, y pequeños detalles como las mariposas que vuelan por encima de su cama y el pequeño cuadrito.

Idea de decoración: “enredar” un poco de trapillo (u otra tela o material) en el cabecero para personalizarlo y darle un nuevo aire.

Kathleen me cuenta que a ambos les gusta la decoración y ambientan las habitaciones a su manera.

“Lila por ejemplo quiso llenar una pared de cuadros y recuerdos como lo hicimos en el cuarto de estar, pero a su modo y con recuerdos suyos.” 

“A Tom le regalaron muchas figuritas de peces y entre los dos decidimos pintar su armario y pegarlos encima. Opina mucho sobre los sitios donde vamos y comparte con nosotros lo que le gusta y lo que cambiaría.” (Kathleen)

Otra idea decorativa más, para aplicar la pintura en paredes y muebles que os comentaba en este post.

De la habitación de Tom me gusta que sea tan, como diría, ¡de chico de su edad! Con esos toques de amarillo, la cama combinando gamas de azules con rayas y cuadros, el escritorio lleno de cosas, el flexo de pinza, los juguetes por la estantería y por todos lados…

Me recuerda mucho a las habitaciones de algunas películas de niños de los 80, como la de Elliot en E.T… Y ese rollo y me encanta.

La habitación de Tom es la primera que hay al entrar en la casa, al lado de donde estaba colocado el piano, y al lado suyo, la habitación principal, la de sus padres.




De la habitación principal, al igual que la de Lila, llaman la atención las letras gigantes que visten de una manera muy original la pared de la cama. Los objetos vintage se reparten por todos los rincones de la habitación, incluida la colcha de la cama.

Aunque he de decir, que lo que más lo que más me gusta de todas las habitaciones son esos ventanales llenos de plantas y con vistas a Barcelona, que dejan entrar la luz a borbotones.


Una de las zonas más coquetas de la habitación y de la casa, es la zona “tocador” que tienen enfrente de la cama. Un pequeño mueble lleno de espejos, botes de cristal y otros tesoros.

Y esa foto con aires de “pola” antigua, de mis preferidas. Así, tal cual, apoyada en el radiador y con la cámara colgando…

Los detalles personales son sin duda los que marcan la diferencia entre unas casas y otras…

Aquí una servidora, dejando la huella de rigor de su paso por la casa. Lo hago siempre y en cada una de las casas a las que voy, así tengo también una recuerdo de mí misma en cada una de ellas.

Y hablando de recuerdos, llegamos a la última habitación de la casa que quedaba por enseñar: el cuarto de estar.

El sitio donde conectarse al ordenador, ver un rato la tele y que sirve tambien de cuarto de invitados cuando es necesario.

La tele no les gusta demasiado y apenas ven algún canal en alemán, así que la tienen escondida detrás del biombo y la descubren cuando es necesario.

Idea de decoración: en una de las paredes van haciendo un mural con los recuerdos de viajes o momentos especiales. Su idea es ir rellenando poco a poco la pared porque eso querrá decir ¡que han vivido muchas grandes historias!


Espero que os haya gustado mucho esta casa llenita de personalidad y piezas vintage.

En próximas entregas volveré con la casa de Mint & Rose en San Diego…

¡Feliz semana!

3 comentarios

  1. Hoy si que he tenido la sensación de flea market,

    Me apunto la idea del trapillo para el cabecero, no para hacerlo así pero me ha parecido una idea estupenda de personalizar el mueble

  2. Muchas gracias Bea por esta maravillosa sección. Esta casa es de las que más me han gustado, me encanta lo acogedora y especial que es, con unos rincones llenos de encanto. ¿Sería posible saber de dónde son las letras que decoran las paredes? Es un detalle que me encanta. Bueno, me quedo disfrutándola y esperando esas novedades para el blog, que nos anuncias en instagram, con muchas ganas, me encanta lo que haces.Besos para toda la maravillosa family que formais.

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