Buzones DIY

General

Creo que si nos preguntaran a la mayoría que nos gusta más recibir, si una carta o un correo electrónico, la mayoria contestaríamos que una carta... Escrita a mano, con su sello, su remite...tenían mucho encanto. Y digo tenían porque yo al menos ya no recibo ninguna, bueno, casi ninguna, tengo familia en Suiza que todavía sigue manteniendo la buena costumbre de escribir por correo postal. Pero ya quedan pocos...

[caption id="attachment_2094" align="aligncenter" width="320" caption="Victorias-Vintage"][/caption]

Yo era una fanática de la cartas y no había cosa que más ilusión me hiciera que abrir el buzón y encontrarme con alguna. O que llegara mi padre a casa y comenzara a repartir el correo... por dentro siempre pensaba, "que haya una para mi, que haya una para mi"...

[caption id="attachment_2096" align="aligncenter" width="500" caption="Oh Hello Friend"][/caption]

Por eso mi entrada de hoy es un llamamiento a que nuestros niños crezcan con esa ilusión, sabiendo lo que es recibir una carta por "correo"... y también como enviarlas.

Para ello, os propongo unos proyectos DIY para poner buzones en vuestras propias casas y que os intercambiéis cartas y mensajes entre la familia... Así todos los dias serán especiales pensando en la ilusión de recibir una carta. Ya me los imagino yendo corriendo al buzón a mirar a todas horas si tienen algo ;). Aunque para que funcione, hay que mantenerlo vivo, si no perderá su interés...

El primero, es este buzón amarillo tan bonito y fácil de hacer. Podréis ver el tutorial aqui. Éste en concreto está hecho con la caja del ipad, pero los que no tenemos la suerte de tenerlo, nos podemos apañar con cualquier otra.

Lilla-a-design

Este otro es un poquito más elaborado, pero me parece genial, con su ranura para echarlas, un cajoncito para los paquetes, la ventana para recogerlas...  ¡y con cartas para toda la familia!
Podéis verlo aquí.

[caption id="attachment_2100" align="aligncenter" width="434" caption="Ikatbag"][/caption]

Y este de fieltro, definitivamente lleva bastante más trabajo que los demás, pero queda muy divertido...¿Y que me decís de las cartas? Hechas también en fieltro, ¡con sobre y sello incluido! El tutorial lo encontraréis aquí.

[caption id="attachment_2103" align="aligncenter" width="600" caption="Lemon Tree creations"][/caption]

Otra idea parecida, con sobres de fieltro, pero con diferentes mensajes ya hechos y plastificados. Una manera fácil de que los más peques que todavía no saben escribir también puedan mandar sus mensajes. Se me ocurre que pueden hacerse fichas con caritas (estoy contento, triste, enfadado, aburrido...), con dibujos... Cosas que ellos visualmente entiendan y que les sirvan para comunicarse y poder participar también en el envío de cartas...les divertirá.

[caption id="attachment_2106" align="aligncenter" width="600" caption="Emmer's ideas"][/caption]

Y para terminar, os dejo este otro, que aunque no es DIY, a mi me ha conquistado... Perfecto para poner en la entrada de su habitación...¡Me encanta lo de levantar el banderín cuando haya correo!

En definitiva, cualquier idea es válida para no perder algo tan bonito como es recibir una carta por correo... postal.

Ayudemos a nuestros niños a vivir de forma divertida una costumbre que probablemente, para cuando sean más mayores, ya casi no se utilizará...

4 comentarios

  1. Lo dicho, me encanta este post, no se de donde sacas las ideas….abajo los correos electrónicos impersonales!

  2. Estas Navidades pensé algo parecido, Bea, porque este año fue el segundo en el que ya no escribí postales de Navidad. Mi hija, sin embargo, para compensar :)), no sólo escribió más de 50, sino que las hizo ella, en versión handmade total :). Y recordé la ilusión de aquellas fechas, cuando era pequeña, o adolescente, que empezaba en el mismo momento en el que ibas a la papelería o al estanco a ELEGIR las postales, primero con tu madre, y más tarde sola. Cuando aprendías a escribir y en casa te dejaban escribirlas, despacito y con buena letra. Cuando llegabas del cole, y el cartero ya había pasado y te morías de felicidad al ver un montón de postales juntas, esperando a ser abiertas…
    Mantenía, además, correspondencia, todo el año, con varias amigas a las que sólo veía durante el veraneo, especialmente con mi “más mejor amiga” que resulta ser, además, mi prima del alma.
    Me enamoré y desenamoré por carta, me enfadé y reconcilié…
    Me preocupaba de elegir el papel, los sobres, las palabras,
    Hasta no hace demasiados años, le seguía escribiendo cartas de amor a él, a veces a mi hija, también.
    Ahora, todos estos gestos, todos esos detalles, forman parte de un pasado reciente y, quizá, anticuado, no lo sé.
    Me gusta este post, Bea; me encanta la idea de recuperar costumbres que nos ayudan a crecer, a entender, a entenderNOS, a crear, a interrogarnos, a buscar respuestas… Escribir es un ejercicio que arranca del espíritu, de la necesidad de decir algo; escribir nos conecta, no sólo con los demás, sino con nosotros mismos y bien se puede convertir en una experiencia muy íntima y placentera (aquí podemos enlazar con la idea del diario y no sólo durante la infancia: mi suegra tiene 80 años y escribe cada día su diario, desde hace más de 50…tengo una suegra que es una crack). Nos besamos poco, nos abramos poco, nos escribimos poco… Muchos pocos, y pocos muchos. Hermosa idea, Bea, la de recuperar la correspondencia, la de recuperarNOS, escribirNOS y, así, quererNOS… más! Abrazo grande.

    1. Te leo Ester, y creo que deberíamos escribirnos por carta! ;D

¡deja tu comentario!