Al campo a pasear

Como ya os comenté el lunes, el fin de semana pasado fue de relax en una casita en el campo.

En un sitio espectacular, sobre todo por que no teniamos nada alrededor, más que olivos, montaña y campo.

Nuestros días se  limitaban a levantarnos cada uno a su ritmo, regar las plantas con Martina, jugar con la arena, ir a la piscina, cocinar, echar una buena siesta, más piscinita, paseo por el campo, cena y a dormir.

Solo de recordarlo, me entran ganas de estar allí otra vez.

Lo del paseo por el campo, probé a hacerlo con Martina por primera vez. Estaba ya atardeciendo y hacía menos calor, asi que le dije “Martina, ¿nos vamos a buscar animalitos?”

Y grito como una loca: “Siiiiii”, y le faltó tiempo para salir corriendo…

Es lo bueno de los niños, se ilusionan con cualquier cosa. Cuando son tan pequeños es fácil complacerles, porque todo les parece nuevo y divertido…

Pensé que enseguida se cansaría y me pediría que la cogiese en brazos, pero estaba totalmente en su salsa, subiendo y bajando piedras, buscando animales detrás de los árboles, recogiendo palos (que luego tiraba), jugando con las hormigas, que le encantan, y sobre todo cogiendo flores…

… para luego poder bailar con ellas y llevarle un ramito a su amiga Pity.

Lo que para los mayores sería un agradable paseo por el campo, para Martina fue como entrar en un cuarto lleno de juguetes, pero sin necesitar ni uno solo. Asi da gusto…

… aunque también tuvimos nuestros pequeños percances. Pero, ¿qué sería de los niños sin sus heridas de guerra? 🙂

 

Y cuando ya empezaba a anochecer, emprendimos nuestra vuelta a casa, para darnos un bañito templado y dormir a pierna suelta con el sonido de los grillos de fondo…

Tengo la suerte de llevar disfrutando de esta casa muchos años, gracias a mis amigos Rami y Cris. Antes veníamos sin niños, a pasarlo bien y trasnochar hasta que el cuerpo aguantara y ahora casi casi nos levantamos a la hora que antes solíamos acostarnos. Los tiempos cambian, pero los planes siguen siendo igual de divertidos, aunque muy diferentes. Como bien decía Sarai Llamas en su lámina, nuestro concepto de “diversión” se modifica, pero no por ello es peor o más aburrido, es simplemente diferente, y yo no lo cambio por nada. 🙂

Os deseo a todos un feliz fin de semana…

¡Hasta el lunes!

 

 

 

8 Respuestas a “Al campo a pasear”
  1. Begoña (Tea on the moon)

    Que guapa está Martina!! Y que bien sientan esos momentos de desconexión. Es increible como caminan y como se distraen, un pequeño paseo así es para ellos toda una aventura! Nosotros en la montaña con Martí y Guillem nos hemos quedado muchas veces impresionados de ver como caminan y como aguantan! Y es que los niños son unos campeones y unos investigadores natos! besos y disfruta del fin de semana

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  2. María

    En el campo disfrutan como enanos, nunca mejor dicho, eso sí, tienes que adaptarte a su ritmo. La primera vez que fuimos a Ordesa, los míos tenían 3 y 6 años, no teníamos intención más que de caminar un poco pero subieron hasta la Cola del Caballo como unos campeones, y es que campo es un mundo por descubrir que para los adultos pasa desapercibido la mayor parte de las veces.
    ¡Feliz finde para tí también!

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  3. Sally

    ¡El campo es el mejor parque de atracciones del mundo! Buen fin de semana para ti también Bea! xxx

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  4. Aprendiz

    Parece un magnifico plan, voy a imitarlo Para este finde pero en la playita, a disfrutar, dormir y pasear!
    Feliz finde para ti también!

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  5. Agus Albiol Fotografia

    Que belleza ….. se respira tranquilidad !!!!

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  6. Natalia

    Que guapa la pequenique!!!y como disfruta al aire libre!!!

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  7. giozi

    Estas son las cosas que luego se recuerda toda la vida, las verdaderas joyas.

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  8. DRESSING IVANA

    Preciosas las fotos

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